Bombazo y Evangelismo
Queridos amigos,
Les escribo la experiencia que tuve anoche en el bombazo del colegio de las condes…
(les mando solo a mis amigos machos…)
¿Escucharon del accidente de un Colegio de Las Condes? ¿Murió un obrero y otros tantos heridos?
Fue al frente de mi casa. Llegué del retiro con los jóvenes de la florida acerca del evangelio, le di un beso a la Ale en la puerta y ¡PUM!, bombazo estremecedor.
Salimos a la calle y no se sabía nada, pensé que no había sido serio hasta escuchar las sirenas. Dios me puso en el corazón ir al lugar y al llegar me puse a orar por uno de los heridos en camilla. De pronto el bombero me pide ayuda para cargarlo dentro del colegio. Así que de pronto me vi entre escombros, bomberos, policías, heridos en el suelo y un hombre muerto con la cara reventada…trágico.(Yorston…los bomberos están curtidos!)
Lo único que podía hacer era arrodillarme al lado de ellos, orar fuerte por ellos y que el Dios de paz reposara sobre sus vidas. Ellos comenzaban a orar y espero recibían paz en medio de su dolor. A uno de ellos, mientras lo llevaban a la camilla lo seguí y oré por él con fuerza…y me dijo: “gracias HERMANO”. Sigamos orando por esas familias en sufrimiento amigos.
AL ver al bombero que le hacía reanimación al muerto se me vinieron las palabras de Jesús en Marcos 10:45. Tenemos el ministerio del RESCATE. ¡¡¡Ese bombero llevaba 15 minutos solo bombeando el corazón!!! Se hacían turnos, traspiraban, pero seguían.Y el hombre…murió, se fue, se acabó la oportunidad para él. El bombero a cargo dijo: “se acabó, paren de bombear, preocupémonos de los que siguen mal…” ¡Qué frialdad! Pero es la realidad…
Dios me decía, ¿estás al tanto de ESTA REALIDAD? ¿tenemos esa pasión por los que se pierden y mueren sin Jesús TODOS los días? ¿Acaso nos hemos olvidado que de pronto habrá un BOMBAZO mundial y todos sabrán que Jesús habrá vuelto, saldrán a ver a las calles y será el JUEZ de vivos y muertos haciendo su obra?
Hermanos, mientras caminaba de vuelta me vi la mano y tenía sangre…y el Espíritu me recordó las palabras de Ezequiel 33…”su sangre está en nuestras manos…”. Como si Dios dijera a la Iglesia, el destino eterno de personas está en sus manos…sigan predicando el evangelio, sigan en el ministerio del rescate, sin parar, sin ceder a los placeres de este mundo, sin confundirse en la misión, valorando más la vida de otros que las nuestras….
Tenía que contarles como terminó mi retiro del FDS hermanos, espero no haberlos espantado, pero hubo mucha revelación en las últimas horas de mi domingo y quería compartirlo con ustedes como coronación de un retiro y el comienzo del año de evangelismo para nosotros como familia e iglesia san lucas…
Cristóbal Cerón




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