Objeciones a la Resurrección
Extracto del Sermón del domingo pasado.
Tomás tenía todas las pruebas de sus amigos más cercanos… pero él tenía sus dudas y objeciones. De ese tiempo hasta ahora muchos han rebalsado el balde de objeciones y dudas acerca de la resurrección de Cristo. Podemos compartir ahora muchas de esas pruebas y objeciones ahora… (ya que lo piden)…
¿Estaba realmente muerto? Porque a lo mejor no resucitó, sino que sólo despertó de un shock o un coma o algo así. Pero cuándo leemos que no sólo lo crucificaron, sino que también lo azotaron con cuarenta latigazos, lo hicieron cargar la cruz (un tremendo madero) cerro arriba casi todo el camino. La crucifixión misma era un método de tortura bastante eficaz, si no, no lo hubiesen usado. Colgaban al condenado clavándole los pies y las muñecas para que al sostenerse no se rajaran las manos. Al colgar se asfixiaba porque se cerraba la caja toráxica, entonces para respirar, tiraba con los brazos, hasta que los músculos colapsaban, entonces volvía a caer y a asfixiarse, entonces volvía a tirar con los brazos hasta que los músculos colapsaban, caía, se asfixiaba… y así, eso podía durar horas, o incluso días.
Jesús pasó por ese proceso ya completamente débil y desangrado por los azotes, no podría haber sobrevivido la crucifixión. Además justo fue durante la pascua, y los cuerpos no podían quedarse en la cruz durante el sábado, así que para que murieran rápido tenían la costumbre de quebrarles las piernas para que no pudieran levantarse y se asfixiaran de una vez. Con Jesús no hubo necesidad de hacer eso. El soldado romano, experto en la crucifixión, vio que no era necesario quebrarle las piernas… ya estaba muerto. Pero para asegurarse, hizo traspasar una lanza por su costilla, y de la herida salió sangre y agua; la muestra de que el corazón había dejado de latir, la sangre empezó a coagular y a separarse del agua. Eso fue lo que salió de su costado. Jesús estaba muerto.
¿Acaso se equivocaron de tumba cuando lo fueron a buscar? No. La tumba en que fue puesto era una tumba bien conocida de un hombre rico llamado José de Arimatea, y las mujeres que después encontraron la tumba vacía fueron con él a ver dónde lo habían sepultado.
Algunos han dicho que los judíos o los romanos se llevaron el cuerpo. A lo que nos preguntamos; ¿Por qué no mostraron el cuerpo muerto para demostrar que Jesús no había resucitado? La resurrección empezó a causarles muchos problemas a los judíos y los romanos, si ellos tenían el cuerpo se los podrían haber evitado.
Otros dirán entonces que los cristianos se robaron el cuerpo. Si así hubiera sido, ellos sabrían que la resurrección era mentira y empezaron a predicarla. Pero por esta mentira eran perseguidos, condenados y ejecutados. Esteban murió a apedreado, ¿Por una mentira? A Santiago le cortaron la cabeza, ¿Por una mentira? Pedro también fue crucificado, pero al revés (no se consideró digno de morir como su Señor), ¿Por una mentira? Pablo fue azotado, apedreado, encarcelado, y finalmente sacrificado… ¿vale la pena pasar por todo eso por una mentira?¿Vale la pena sufrir todo eso por la ilusión de unos pocos? Pero no era una ilusión, no era una mentira… y tampoco eran pocos… a Jesús resucitado lo vio Pedro, Juan, después el resto de los discípulos como leímos en este pasaje, lo vio Pablo, y lo vieron más de 500 personas de una vez! Y la mayoría todavía vivía cuando empezaron a predicar y celebrar la resurrección. La evidencia es mucha, también los testigos. Jesús ha resucitado.



