Santiago, 22 de Octubre de 2009

Queridos hermanos,

En los últimos días han aparecido noticias en los medios de comunicación, anunciando que la Iglesia Católica Romana (ICR) estaría recibiendo en el catolicismo a muchos anglicanos, incluyendo pastores y obispos que están en desacuerdo con la línea de la Iglesia Anglicana, principalmente en Inglaterra.

Déjenme decir algunas cosas que creo que pueden ayudarnos a entender mejor todo esto:

1.-  Antes que todo, esta situación es algo que nos debe dar muchísima tristeza.   No sólo por aquellos que por conflictos de conciencia han sido forzados por los acontecimientos a tomar esta decisión de salir de la iglesia, sino también para todos los anglicanos, ya que esto es fruto de pecado y una clara desobediencia a Las Escrituras, además de una absoluta falta de fidelidad de parte de muchos Obispos y Arzobispos anglicanos, que no han sido capaces de corregir el error y han preferido ser fieles a la denominación.

2.-   Desde hace muchos años, anglicanos que corresponden a la tradición llamada Anglo-Católica o “High church” (en inglés) que es más cercana litúrgica y teológicamente a la ICR, han salido del anglicanismo para unirse a la iglesia de Roma.  Esto comenzó hace más de 50 años con las primeras ordenaciones de mujeres al presbiterado dentro del anglicanismo y se ha agudizado mucho en los últimos años con la ordenación de homosexuales practicantes y ahora último con la decisión de la Iglesia de Inglaterra de ordenar mujeres al episcopado.  Por lo tanto, aunque como ya dije esto es algo triste, no es algo nuevo.

3.-  Hasta ahora la ICR ha recibido a los que han salido del anglicanismo y han pedido su entrada al catolicismo en forma individual.  Lo que ahora ha hecho el Vaticano es “legalizar” esta situación creando un  Ordineriato, como los episcopados castrenses, y otros.  Buscará de esta manera, proveer cuidado pastoral a esos anglicanos en forma organizada.  De esta forma como hay ahora católicos romanos de rito bizantino, habrán católicos romanos de rito anglicano.

En la práctica estas personas serán recibidas oficialmente como católicos romanos, en obediencia al Papa de Roma, pero se les permitirá usar sus liturgias y algunos de sus clérigos serán reconocidos como sacerdotes romanos.

4.-  La Iglesia Anglicana, es una Comunidad de Iglesias independientes, así que lo que ocurre en alguna parte del anglicanismo, no obliga a los demás anglicanos en el mundo.  Por lo tanto lo que está pasando en Inglaterra o en Estados Unidos, no nos afecta, excepto que al estar todos bajo el nombre “anglicano” estas cosas nos llegan de rebote.  Como dije, esto que está ocurriendo no tiene ningún efecto ni real, ni práctico para la Iglesia Anglicana de Chile, más allá de que el nombre “anglicano” aparezca en los periódicos o en la TV.

Sin embargo, creo que hay lecciones que necesariamente tenemos que aprender, tanto los anglicanos chilenos, como específicamente nosotros en la Iglesia Providencia.

Hoy como siempre se hace más importante que nunca, no sólo estar firme en la Palabra de Dios, sino y estar dispuestos y preparados para dar una defensa clara del Evangelio, cueste lo que nos cueste.

Aprovechemos esta oportunidad para renovar nuestro compromiso de vivir por y para Cristo, y de poner la causa del Evangelio en primer lugar en nuestro corazón y seguir anunciando al mundo que hay perdón de pecados, no en tradiciones, no en denominaciones, no en estructuras, sino que en Jesús, el Mesías.

Pidamos al Señor, que le seamos siempre fieles.  Un abrazo a todos

Enrique

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